jueves, 13 de diciembre de 2012


El bajo que quería  ser tocado

A mi gran amigo Richard que me ha enseñado que se puede ser grande en esta vida y conservar siempre una humildad sin igual…… Dios te bendiga  

E
n un pequeño pueblo vivía un joven que soñaba con ser músico, le encantaba cantar y era feliz escuchando todo tipo  de melodías y ritmos que alegraran su corazón. Cierto día su padre pasaba por una tienda de música y vio un bajo eléctrico en promoción, de color rojo,  con cuatro cuerdas plateadas que brillaban con el reflejo de sus botones de volumen y  Su estilo lo hacía más interesante y dinámico. El padre sin pensarlo dos veces lo tomo y se lo llevo a su hijo quien empezó a practicar día y noche con el instrumento hasta volverse un experto. El bajo se sentía importante y utilizado y sus notas eran las mejores, su sonido limpio y su estilo era el mejor.

Cierto día el joven ingresó a tocar a una banda reconocida en el pueblo como una de las mejores por su sonido,  pero el bajo se llevo una sorpresa al saber  que el chico iba a tocar la guitarra melódica, se iba a dedicar hacer segundas voces, pero el  bajo no encajaba en ninguna de estas tareas. El chico tomo su bajo lo dejo en lo más profundo y oscuro de su casa, y compro una guitarra negra, de estilo grotesco y un poco atemorizante, con un sonido soberbio, que no impactaba alegría sino más bien una depresión total. 

Pasaron muchos días, meses, y el bajo seguía  allí en la oscuridad, sentía como sus cuerdas que en algún momento eran fuertes y afinadas, estaban flojas y oxidadas. Día y noche lloraba de tristeza al escuchar como su viejo amigo, tocaba y hacia rugir ese instrumento por el cual lo había remplazado sin ningún vacile.

Una tarde  el bajo estaba puesto sobre  la cama porque iba a ser vendido a un amigo que era músico, en esas el joven dejo también la guitarra cerca a la cama. El bajo humildemente quiso conversar con ella e inicio diciendo “ – Te toca maravilloso, tienes un gran sonido-“ La guitarra con una gran sonrisa le respondió “- ¡gracias!, el me habla mucho de ti, ¡cielos! hace tiempo quería conocerte, dice que tienes el mejor sonido que haya escuchado, no te ha olvidado, y expresa que te guarda porque le da mucha nostalgia verte, que no es justo que un instrumento como tu este guardado y por eso te va a dar a su mejor amigo-” El bajo sonrió y sus cuerdas lloraron al saber que su amigo lo quería y que el pensamiento que tenia de su ahora muy buena amiga era errado, que su aspecto oscuro no significaba nada malo, solo, era su estilo y no había nada de malo en ello. Paso el tiempo y la banda se hizo muy famosa y tenía un nuevo integrante, ¡el bajo! lo estaba tocando un amigo muy apreciado por el joven y lo hacía con el mismo cariño; en algunos conciertos el joven cambiaba de instrumento y tocaba el bajo solo en canciones muy especiales. Los dos conocieron muchos lugares y mucha gente buena y fueron amigos para siempre.

lunes, 10 de diciembre de 2012


Para que nadie te haga daño


Aproximadamente en el año de 1998 empecé a escuchar rock en español, pues estaba muy joven y era lo que se estaba colocando de moda y pues escuchaba cuanta canción me recomendaban. En esa búsqueda de la “melodía perfecta” me encontré con un grupo especial conocido con el nombre de Caifanes. Empecé a escuchar sus canciones y a descubrir mensajes hermosos en sus letras, dejo de ser moda para convertirse en un gusto musical.

Entre tantas interpretaciones que escuché de Saúl Hernández (vocalista de la banda), escuche una canción que se robo mi atención desde el primer momento, “Ayer me dijo un ave”; tenía unos acordes muy particulares y la interpretación era muy nostálgica. Empecé a averiguar a quien iba dedicada esa canción o si solo eran letras dichas al aire como muchas.

Al inicio escuché muchas versiones como que iba dedicada a la heroína ya que Saúl tuvo inconvenientes de drogas, otros decían que eran letras para tribus indígenas  de México ya que Sabo Romo (bajista de la banda) tenían raíces indígenas; pues bien, en mi búsqueda halle que Saúl le dedicaba esa canción a la memoria de “las muertas de Juárez”.


Ciudad Juárez es una ciudad de México situada en el norte del país, en el estado de Chihuahua, a orillas del Río Bravo, conocida también como el paso del norte La mayoría de sus habitantes pertenecen a comunidades indígenas de escasos recursos que deben trabajar en las maquiladoras para sobrevivir. En su mayoría son mujeres las que se emplean en estas industrias donde ingresan muy temprano y salen a tardes horas de la noche, expuestas a sin fin de peligros.

Desde hace años se presentan violaciones, maltratos y muertes en Juárez por los cuales nadie responde y el gobierno mexicano no hace ningún movimiento para acabar con una situación que parece imparable. A diario los activistas (como Saúl Hernández) denuncian la “inoperancia” por parte de las autoridades de su país frente a este hecho, pero todo parece en vano ya que el gobierno lo único que hace es ocultar la información cuando en el 2011 hubo casi doscientas muertes en Juárez a causa de  violadores.


Es increíble ver  todavía en nuestros tiempos cosas así, muchos dicen que el gobierno lo oculta para que no afecte el Tratado de Libre Comercio entre México y Estados unidos, otros dicen que el gobierno hace solo un mínimo esfuerzo  ya que son Comunidades indígenas la directas afectadas, es decir en mi opinión lo que piensa el Gobierno es que por ser indígenas no tienen derecho a vivir, ¿Qué piensas tu?
El 30 de marzo Caifanes se presentó en Bogotá (capital de Colombia) y  fue estupendo ver cuando interpretaron  “Ayer me dijo un ave” y muchas personas lloramos de la emoción y coreamos la canción, y exclamábamos a gritos  para que se haga justicia en Juárez. Vi muchas personas que traían camisetas alusivas a esta causa, eso me dejo muy contento, ya que gracias a las redes sociales a los medios de comunicación (buenos medios), y a muchos activistas y defensores mexicanos de derechos humanos, se ha ido mostrando la realidad de esta situación que nos duele a muchos. Si te gustaría ayudar a esta causa, cada día de la madre, o en el momento que puedas, escribe algo en el Facebook, comenta este articulo o  envía esta canción a alguien especial y cuéntale un poco acerca de la  historia, así, de pronto algún día logremos hacer algo lindo por este mundo donde hay tanta maldad, donde un contrato o un acuerdo entre dos naciones es más importante que la vida de miles de mujeres que solo quieren vivir una vida normal y hacer respetar sus costumbres. Tal vez con tu acción podamos ayudar a lograr que nadie les haga daño.

viernes, 7 de diciembre de 2012


¿La culpa fue de la moto?


Día a día perdemos seres queridos, amigos y familiares a causa de la violencia que se vive en nuestro país de la cual todos y cada uno somos víctimas, de una impunidad que se apodera de nuestras ganas de venganza por que otro ser humano nos haga sufrir quitándonos una parte de nuestro ser.

Rubén Darío Suarez Torres, más conocido como chiky, era un joven de 21 años el cual tuve el placer de conocer hace menos de dos años. Apasionado al fútbol, un poco "aletoso" al jugarlo como se dice, le encantaba la música, sobretodo el Reggaetón, cosa que no compartíamos. Era alto, casi el doble que yo, bueno, no tanto. Daba gran alegría compartir el turno de trabajo con él, era mi amigo, mi confidente, era el que cuando salíamos a almorzar me decía "¿-Papi no trajo ensalada-?, -yo le doy que mi abuela me empaco hoy la de remolacha que tanto le gusta-"; era el de los "parches" para arroyo hondo los viernes, era mi socio, hacíamos chivas rumberas y rifas constantemente para "no estar asados, como me decía"Ingreso a trabajar a la compañía cuando yo ya llevaba un año, era muy tímido en cuestión de mujeres y amaba a su novia Laura de una manera bastante fuerte, era su centro y me decía que él quería tener un trabajo estable porque quería cosas a futuro con ella. A veces en son de recocha, al ver una chica que le gustara me decía "-Pato, yo quiero ahí-", y yo con mi picardía que nunca he podido dejar de reflejar le respondía    "-ataque que le copian-", a las chicas con las que tenía más confianza, les lanzaba un beso y les decía "-Voy de segundo ahí-", ellas lo abrazaban y sonreían, con una alegría que a veces se volvía un si.


Empezó a volverse muy popular, era el papi del call center. Después de comprar su moto Honda azul, freno de disco y rines de lujo, ya no había quien lo parara. En cada fiesta o salida tenía su diosa, la que lo iba a querer esa noche. En una de sus salidas conoció a María Fernanda Revelo o "Mafe", una chica de 1.69 de alto, caderas anchas, cabello negro y hasta la cintura, no más de 22 años y una sonrisa que te hacia desearla, si mal no recuerdo, olía todo el tiempo a esa loción CanCan, cosa que enloquecía a Chiky. Cuando la nombraba decía que era “El amor de su vida", la que lo trasnochaba, aunque pensaba que  era muy poco para ella. Yo me reía y decía "-compadre dígale, ¿qué puede perder?-", el me miraba me tocaba el hombro, sonreía y me decía "-Jhon dieguito dígale que me encanta-". 

Un día de tantos, mi amigo  escribió una nota donde apuntaba su nombre y número de teléfono, y una carita feliz que siempre dejaba en sus escritos, hasta en los más importantes. Me encargó que se la entregara a "mafe" y que no lo hiciera cuando él estuviera porque si no se iba a morir de la pena y no sería capaz de mirarla; yo como siempre, haciendo las cosas al revés, me fui inmediatamente y se la entregue. Pude ver como se reía con una picardía inocente pero a la vez atrevida, al saber que ese chico tímido se había decidido a tener un contacto con ella, uno de tantos que tendrían. Pues bien, rápidamente tomó una pequeña hoja de una libreta y escribió sus datos. Pasaron algunos meses, muchos momentos y chiky y yo ya no teníamos mucho contacto, puesto que yo había sido seleccionado en una convocatoria para el cargo de analista y  él seguía en el call center contestando llamadas para la operación de Perú y llenando de chistes las mañanas. Solo nos veíamos cuando iba a sacar algunas copias o a revisar algún proceso, el me llamaba a su escritorio y me decía "-Pato, estoy saliendo con Mafe hace unos meses, pero adivina.... tiene novio y es de acá-". Yo me reía con un poco de preocupación y le preguntaba por Laura que según el, era la mujer con la que quería un futuro, y lo único que decía era "-Ah yo sé pero es que con Mafe la paso muy rico-". yo no estuve de acuerdo con esa información pero no le dije nada porque antes que nada era mi amigo y por esa razón lo  aceptaba y  apoyaba de manera incondicional. El tiempo seguía pasando y la distancia por el trabajo crecía día a día, ya ni nos veíamos, ni sabíamos el uno del otro. 


No eran las 9 de la mañana del 4 de septiembre cuando mi teléfono me despertó, no conteste, pero aun así seguía repicando insistentemente. Al tomar la llamada, escuche a mi compañera Karen como sollozaba y con palabras cortadas me decía “Diego, lo mataron, mataron a Rubén”.Con una respuesta cruda y poco coherente le dije "-¿de qué hablas, a cual Rubén?" ; cuando me dijo que era chiky, mi amigo del alma, el que no le hacía daño a nadie, la persona más noble que conocía, el chico aquel lleno de sueños, el que me daba almuerzo cuando yo no llevaba, el que me regañaba por qué no escuchaba reggaetón. Ese, mi hermano, mi compañero. Me levante un poco preocupado por qué no sentía nada, ni rabia, ni miedo, ni tristeza, ni alegría, solo era un nada que me invadía. Corrí a mi computador, abrí mi Facebook y empecé a ver como en poco tiempo su página se inundaba de comentarios de su fallecimiento y de mensajes de dolor, yo no hacia si no ver sus fotos y sonreír como si todo fuera mentira, no sé, tal vez es una manera psicológica de reaccionar ante algo tan inesperado y tan “grotesco”, o simplemente no lo quería aceptar, no sé, en serio no lo sé. 


Al llegar a su casa solo veía dolor, percibía indignación, y una rabia con la vida misma y hasta con el propio Dios por habérselo llevado de esa manera. Al ver a su mamá doña Martha, la señora que cuando me veía me decía "-Hola mejor amigo de Rubén-"; estaba destruida, yo creo que el dolor que sentía solo se compara con el de un hijo al perder a su madre. En ese momento no pude mas  y rompí en llanto como un niño cuando se siente insultado, como si hubiese sentido el dolor más grande del mundo. Como en todo momento social, de dolor pero social, la gente hacia sus comentarios. Decían que lo habían asesinado dejando a una mujer en el barrio floralia a eso de las cuatro  ó cinco de la mañana, después de una noche de rumba; algunas personas sorprendidas se preguntaban, cual mujer, pero yo si sabía, era "Mafe" la chica de 1.69 de alto, caderas anchas, cabello negro y hasta la cintura, la que no tenía más de 22 años y una sonrisa que te hacia desearla. Se decía que irresponsablemente andaba en su moto, y que dos tipos ignorantes que la vida de otro ser humano se respeta, que todos somos iguales, que nadie es más que nadie y que solo Dios tiene ese derecho, le arrebataron su vida, su ser, sus ganas de vivir, y a nosotros su presencia, que hoy en día no superamos su ausencia. Muchos en sus comentarios sin validez y mal argumentados decían que todo era por culpa de estar en la calle tan tarde, de estar con mujeres ajenas, de estar en un barrio que no conocía, otros hasta llegaron a afirmar que la culpa fue de la moto. Pues bien, ya nada importa, solo sé que él no está, y que nunca más lo veré, por lo menos en esta tierra, este mundo que está lleno de irrespeto por la vida, en el que es más importante un objeto que nuestra humanidad, en este planeta donde hay personas con tal negligencia que prefieren quitar antes que conseguir, llegando a tal punto de cegar la vida de un individuo y con ella todo un mundo. ¿Que pienso yo?, que no es culpa de nada ni de nadie, solo estaba en el momento equivocado, a la hora equivocada.