domingo, 5 de abril de 2015

así sí se aprende



Cuando decidí dejar de estudiar Ingeniería Industrial para ingresar  a Comunicación Social, pues bien, me encontré con una serie de obstáculos económicos, además de cuál era la mejor universidad para hacerlo. En estos dos aprietos encontré que habían buenas universidades pero demasiado costosas, y  sitios económicos pero no tan buenos y me hacían dudar por su trayectoria; en la búsqueda de mi conocimiento y preocupado por no tener un sitio establecido, me encontré con la educación a distancia, algo totalmente nuevo para mí, que al principio me hizo dudar, me creó cierto grado de desconfianza, y una pregunta que podría asegurar, todos sus usuarios en algún momento se la plantearon: “’¿así si se aprende?”.

En mis consultas sobre este “método de aprendizaje”, encontré que empezó a practicarse a gran escala en los años 70, aunque la tecnología y los medios con los que se contaban en dicha época eran bastante limitados. Se hacía  por medio de material escrito denominado auto instruccional y una que otra ayuda audiovisual, aunque en muchos casos se contaba con la televisión educativa. Allí el usuario se inscribía, recogía sus materiales educativos y podía recibir consultorías y tutorías. Esa era la forma más sofisticada de ofrecer programas a distancia en aquella época, aunque la otra posibilidad entonces existente era valerse de la correspondencia, en aquellos países donde funcionaba bien el correo. Los contactos entre estudiante y tutor eran bastantes limitados, y ni hablar de la relación entre estudiantes ya que solo se daba presencialmente. Con todo esto mi mente hizo una pequeña reflexión: si muchas personas de esta época alcanzaron su carrera y de mas logros con tan “poca ayuda”, ¿será que tenemos excusa los de esta década?

Hoy en día como usuario de la educación a distancia de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), podría decir que la característica de esta modalidad es la flexibilidad de horarios y la oportunidad de desarrollar una autodisciplina que en el sistema tradicional es más difícil de lograr; el conocimiento y  uso apropiado de muchas herramientas de Internet como lo son, el correo, redes sociales, Blogs y demás; me da un espacio para una autoevaluación y la oportunidad de saber constantemente si estoy aprendiendo o no; también he ido desarrollando un nivel de lectura y escritura con el que antes no contaba y en el sistema tradicional no veía la necesidad ya que prefería quedarme solo con la información brindada por el profesor y no indagar mas allá.. Algo muy importante que quiero destacar de lo evidenciado en la educación a distancia, es la posibilidad de que los temas trabajados los puedo estudiar más a fondo, utilizando el internet o bibliotecas virtuales, ya que todo lo tengo  a un “click”; cosas que no aprovechaba mucho en el otro sistema, ya que la biblioteca quedaba a tres pisos de mi salón, entonces el poco tiempo y la motivación no me permitían.

Como no todo en la vida es color de rosa, he encontrado también en este modelo de educación, una desventaja enorme con la cual todavía estoy aprendiendo a convivir: el aislamiento. Al ser un medio donde la interacción social es poca, y que vengo con un “chip implantado” de educación tradicional,  se ha hecho más difícil vencer; no obstante, es importante destacar que las universidades con esta mediación brindan los espacios correspondientes como tutorías constantes y reuniones por medios virtuales, cursos que se pueden ver presencial o semipresencial, bajando así este nivel de incomunicación, aunque no eliminándolo, y volviendo este aislamiento un reto para toda mi carrera.

La educación a distancia esta a la altura de cualquier otra, a pesar de que todos estos aspectos de este modelo de formación académica, los establezco con referencia  en mi carrera, todavía no me sentiría con la confianza y la suficiente autodisciplina para estudiar una carrera como Ingeniería Industrial,  Física o Matemáticas de esta manera, todavía siento un poco de desconfianza en mi,  ya que son carreras que si tuve la oportunidad de ver en el  sistema tradicional y encontré un grado de dificultad bastante alto. De lo que si estoy seguro es que lo que mueve la educación a distancia es la motivación que la persona tenga frente a lo que hace, esto es lo que marca la diferencia, igual, como dice el refrán “la Universidad no hace el estudiante, el estudiante hace la universidad”, igualmente  podríamos aplicarlo en este caso.


Cierto día un compañero del  trabajo me dijo que quería estudiar psicología, me  consulto acerca de la universidad a la cual asisto y como podía acomodar sus horarios,  le platique que era a distancia y que el tiempo lo manejaba a su manera; me hizo una pregunta la cual me causo un poco de gracia: “¿así si se aprende?”; yo le respondí un rotundo si y le argumente que lo más importante era una gran motivación y desarrollar una buena autodisciplina, y que el tiempo que dedicara a estudiar fuera valioso y productivo, que lo demás venia en "carrito". Ahora, ¿qué ha hecho la educación a distancia por usted?

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