domingo, 5 de abril de 2015

Las dos maravillas del mundo.
Cuento.

C
uenta la historia la tierra en sus principios, dio a luz a dos hijas que serian las que le brindarían estabilidad y apoyo en los momentos difíciles. A la más pequeña la llamo Comunidad y a su hermana la mayor la llamo Comunicación. Pasaron los años y las dos maravillas crecieron; cada una tenía sus debilidades y fortalezas: la Comunidad era poderosa y poseía grandes ideas para que el mundo fuera un lugar mejor para vivir, pero debía hacerlo siempre de la mano de su hermana la Comunicación, de lo contrario todo lo que lograra se desvanecería como agua entre los dedos.

La comunicación era clara, directa y con ella podía lograr cualquier cosa, era importante en cualquier relación que existiera entre dos o más seres de la tierra, pero si no sabían llevarla o la utilizaban como no se debía las cosas eran difíciles de lograr, por no decir imposible. Las dos hermanas eran muy unidas, hacían todo junto y siempre respetaban a su madre, cuando una la hacía enojar la otra la apoyaba para remediarlo y hacer de su convivencia la mejor parte de su vida.

Cuando fueron mayores, las dos bajaron al mundo para hacer parte de él y se alejaron la una de la otra, a pesar de la tristeza que le causaron a su madre, ya que ellas habían sido creadas con el propósito de estar juntas por siempre y apoyarse mutuamente.  La Comunidad empezó hacerse más grande e importante, inicio una búsqueda para encontrar maneras de hacer el mundo mejor,  creo tecnologías, hizo cosas que nunca imagino. Conoció e inventó también guerras, conflictos y peleas absurdas que la hicieron reflexionar,  se acordó de lo que decía su madre “siempre debes estar al lado de tu hermana, ya que de lo contrario  todo lo que logres se desvanecerá como agua entre los dedos”. Una tristeza invadió todo su ser y recordó que hace mucho tiempo se olvido de la Comunicación y de lo importante que era para ella. La comunicación por su parte recorrió el mundo buscando personas que quisieran hablar, discutir y llegar a acuerdos para no valerse de las guerras que había creado su hermana; había personas que la aceptaban y la hacían parte de su vida y utilizaban sus consejos para todo lo que fuera importante en su vida. Ella también extrañaba la Comunidad ya que era su complemento y sin ella su vida era más corta día a día.

Cierto día la comunidad al ver todo lo que estaba ocurriendo por lo que ella había creado, decidió salir en busca de su hermana, dejo todo y empezó a divagar por todo el mundo preguntando a todos los mortales por ella – ¿han visto a mi hermana la comunicación?-  las personas la veían y le indicaban que había estado por allí pero que solo había sido de paso, que se había convertido en una especie de “carrera” que solo algunos seguían y aplicaban, la Comunidad no  se rindió y la busco día y noche, sin importar el clima, y las dificultades.

Cierto día después de muchos años de búsqueda, la Comunidad encontró a su hermana del alma, y rompió en llanto – hermana, hermana, te encontré no sabes cómo te he buscado, quiero empezar de nuevo pero quiero hacerlo a tu lado-. Después de mucho hablar y contarse sus vivencias, la comunicación le indico a su hermana que ella siempre hacia parte de ella que estaba presente en todo, que solo tenía que recibirla y hacerla parte de todo lo que lograra, que la única manera de que ella no existiera es que la comunidad no se lo permitiera y eso si la haría dejar el mundo.

Pasaron los siglos y la comunidad ya era feliz porque había comprendido el mensaje de su hermana, y había creado un verbo en su nombre “comunicarse”; lo había llevado a todas partes donde había conflictos y guerras que ella había creado y lo aplicaba para que las personas en vez de pelear y se destruyeran, se comunicaran y el mundo fue mejor.


MORALEJA: SIN COMUNICACIÓN NO PUEDE HABER COMUNIDAD.

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