Las dos
maravillas del mundo.
Cuento.
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C
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uenta
la historia la tierra en sus principios, dio a luz a dos hijas que serian las
que le brindarían estabilidad y apoyo en los momentos difíciles. A la más
pequeña la llamo Comunidad y a su hermana la mayor la llamo Comunicación.
Pasaron los años y las dos maravillas crecieron; cada una tenía sus debilidades
y fortalezas: la Comunidad era poderosa y poseía grandes ideas para que el
mundo fuera un lugar mejor para vivir, pero debía hacerlo siempre de la mano de
su hermana la Comunicación, de lo contrario todo lo que lograra se desvanecería
como agua entre los dedos.
La
comunicación era clara, directa y con ella podía lograr cualquier cosa, era
importante en cualquier relación que existiera entre dos o más seres de la
tierra, pero si no sabían llevarla o la utilizaban como no se debía las cosas
eran difíciles de lograr, por no decir imposible. Las dos hermanas eran muy
unidas, hacían todo junto y siempre respetaban a su madre, cuando una la hacía
enojar la otra la apoyaba para remediarlo y hacer de su convivencia la mejor
parte de su vida.
Cuando
fueron mayores, las dos bajaron al mundo para hacer parte de él y se alejaron
la una de la otra, a pesar de la tristeza que le causaron a su madre, ya que
ellas habían sido creadas con el propósito de estar juntas por siempre y
apoyarse mutuamente. La Comunidad empezó
hacerse más grande e importante, inicio una búsqueda para encontrar maneras de
hacer el mundo mejor, creo tecnologías,
hizo cosas que nunca imagino. Conoció e inventó también guerras, conflictos y
peleas absurdas que la hicieron reflexionar,
se acordó de lo que decía su madre “siempre
debes estar al lado de tu hermana, ya que de lo contrario todo lo que logres se desvanecerá como agua
entre los dedos”. Una tristeza invadió todo su ser y recordó que hace mucho
tiempo se olvido de la Comunicación y de lo importante que era para ella. La
comunicación por su parte recorrió el mundo buscando personas que quisieran
hablar, discutir y llegar a acuerdos para no valerse de las guerras que había creado
su hermana; había personas que la aceptaban y la hacían parte de su vida y
utilizaban sus consejos para todo lo que fuera importante en su vida. Ella
también extrañaba la Comunidad ya que era su complemento y sin ella su vida era
más corta día a día.
Cierto
día la comunidad al ver todo lo que estaba ocurriendo por lo que ella había
creado, decidió salir en busca de su hermana, dejo todo y empezó a divagar por
todo el mundo preguntando a todos los mortales por ella – ¿han visto a mi
hermana la comunicación?- las personas
la veían y le indicaban que había estado por allí pero que solo había sido de
paso, que se había convertido en una especie de “carrera” que solo algunos
seguían y aplicaban, la Comunidad no se
rindió y la busco día y noche, sin importar el clima, y las dificultades.
Cierto
día después de muchos años de búsqueda, la Comunidad encontró a su hermana del
alma, y rompió en llanto – hermana,
hermana, te encontré no sabes cómo te he buscado, quiero empezar de nuevo pero
quiero hacerlo a tu lado-. Después de mucho hablar y contarse sus
vivencias, la comunicación le indico a su hermana que ella siempre hacia parte
de ella que estaba presente en todo, que solo tenía que recibirla y hacerla
parte de todo lo que lograra, que la única manera de que ella no existiera es
que la comunidad no se lo permitiera y eso si la haría dejar el mundo.
Pasaron
los siglos y la comunidad ya era feliz porque había comprendido el mensaje de
su hermana, y había creado un verbo en su nombre “comunicarse”; lo había
llevado a todas partes donde había conflictos y guerras que ella había creado y
lo aplicaba para que las personas en vez de pelear y se destruyeran, se
comunicaran y el mundo fue mejor.
MORALEJA:
SIN
COMUNICACIÓN NO PUEDE HABER COMUNIDAD.
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